06.07.2005

Carlos Regazzoni o la resistencia a las oscuridad

[Traducción en español por Altavista]

Un artista irreducible desafía el Ayuntamiento de París

“París, Ciudad de la Luz, capital del arte y los derechos humanos, me cortó la electricidad!”, se levanta el escultor Carlos Regazzoni.

Desde el 28 de junio, el Mercado Pajol, este depósito dado de baja de la estación del Este situado en el XVIIIe distrito, se hunden en el negro.

Esta primera medida coercitiva, iniciada por la SNCF y la Red férrea de Francia, proveedores de fondos de Carlos Regazzoni durante diez años, tiene por objeto hacer huir del artista argentino, bajo el golpe de un recurso de expulsión desde octubre de 2004. El Ayuntamiento de París, nuevo proprietario de la instalación industrial abandonada desde diciembre de 2004, ya inscribió la renovación y la ordenación del ZAC Pajol en un proyecto de envergadura, que parece ignorar la obra de Carlos Regazzoni.

Una obra con todo colosal, en base a un personaje rabelaisien, constituida de más de 2500 esculturas fabricadas a partir de materiales ferroviarios - algunos de los cuales pesan varias toneladas -, distribuidas bajo la vidriera de un hangar de 3000 metros cuadrados, construye por Gustave Eiffel.

De ellos hablan de un “museo fantástico”, otro de una “habitación de niño habitada por un gigante”, de un “decorado muy derecho salido de una película de Tim Burton” o también de la “guarida del ogro en Gato y la judía mágica”. Terneros, vacas, cerdos, cocodrilos... El bestiario de una imaginación loca y los aviones tamaño natural creados por Carlos Regazzoni maravillan cada día varias decenas de visitantes, venidos a espontáneamente en su taller aportar ayuda y apoyo a el que mucho consideran como una ingeniería.

Una ingeniería, quizá, pero sobre todo un artista especialmente fértil, dotado con una fuerte visión, y un hombre de 61 años, herido en su alma, pero muy firmemente decidido a pegarse contra una administración “potente y ciega”.

Los Galos tenían miedo que el cielo su tumba sobre la cabeza. Carlos Regazzoni, so'lo le tiene un temor: que toda su obra esté destruida.

Un riesgo que no puede solucionarse a excluir...

• GALERIA (fotografías no ilustradas)

• DIAPORAMA (fotografías ilustradas)



© Cyril Cavalié